Fastidio, indignación, rabia, dolor, tristeza, son algunas de las muchas reacciones que se han producido luego de ver el siguiente reportaje, donde muestran el entrenamiento de menores de edad, quienes incluso entrenan armados con fusiles AKM y FAL y repiten proclamas subversivas.
¿Los niños estarán entendiendo o sólo repiten? ¿producirá algo la repetición? Este método de enseñanza por más antiguo que parezca suele ser eficaz.
¿Tan poderosa es la repetición? A veces pensamos que con la repetición sólo llenaremos la cabeza de conocimiento a nuestros hijos, y eso sucede porque ese es nuestro fin, que se aprendan mil versículos para sacar la estrellita o el premio en la escuela dominical o que aprendan sólo de paporreta, más no buscamos que aprendan a vivirla y eso es lo más importante.
Por la repetición aprendemos buenas y malas costumbres, buenas y malas palabras, buenos y malos comportamientos.
Pero estos señores han sabido usarla y tienen algo claro, quieren conseguir mediante la repetición cambiar patrones de conducta y pensamiento en sus niños. Continuarán repitiendo entiendan o no, hasta que lo aprendido llegue a ser parte de sus vidas, hasta que lo crean de tal forma que puedan luchar y si es necesario morir por su causa.
Inteligentes, muy inteligentes, más que muchos de nosotros. Invirtamos, tomemos tiempo y obedezcamos el consejo del Señor
Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla; para que temas a Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, para que tus días sean prolongados. Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas. Deuteronomio 6:3-9











