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Super padres

Si paseamos por el ciberespacio, encontraremos muchos blogs, revistas viruales, articulos, enseñanzas y más de como ser un SUPER PADRES.
Aquí mismo, en mi blog, he podido compartir muchas veces sobre mis experiencias,  las buenas y malas, algunas algo traumáticas también y los caminos por donde me llevó Dios en medio de todo eso.

Ser mamá no debería ser menospreciado, pues algunos lo menosprecian, y juzgan a quienes ejercen esta hermosa y difícil labor. Ser mamá es una tarea ardua, necesitas saber algo de administración, psicología, informática, educación, derecho, medicina, enfermería... uy!! si siguiera no terminaría.

Si midiera mi crecimiento de madre, con aquellas madres descuidadas, despreocupadas por sus hijos, medias locas, seguro me sentiría muy contenta y orgullosa por lo que he logrado. Pero cuando mido mi crecimiento o madurez como madre frente a madres A1 me siento un hongo.

Reorganizar mi vida, mi labor y mis metas como madre es una de mis preocupaciones durante este tiempo. No me comparé frente a nadie, ni medí mi vida con nadie. Sólo fuí confrontada por Dios y su Palabra, la Biblia.

En ella encuentro nuevos retos, nuevos caminos que debo recorrer, nuevos cambios que debo hacer. Mis hijos crecen, yo también. El tiempo vuela, ellos están cambiando, están aprendiendo, están creciendo. En un cerrar y abrir de ojos, volarán.

Quiero invertir en cada detalle, quiero dejarles una herencia que no se vaya y se acabe con la crisis económica mundial, que perdure con el tiempo, y aún cuando yo no esté pueda seguir y mantenerse en ellos como un sello, como una huella en sus vidas.

También estoy creciendo, estoy aprendiendo. No es nada fácil, es todo un reto, es dejar lo tuyo por lo suyo, pero en eso, muestro mi amor. Jesús dejó lo suyo, por lo mío y me mostró su amor. No hubo amor más grande, ni lo habrán jamás.

Raices fuertes

Me llegó un buen artículo que no podía dejar de compartirlo con ustedes.

Tiempo atrás, yo era vecino de un médico, cuyo "hobby" era plantar árboles en la enorme quinta de su casa. Algunas veces observaba desde mi ventana el esfuerzo para plantar árboles y más árboles todos los días. Entretanto, lo que más me llamaba la atención era el hecho de que él jamás regaba los renuevos que plantaba. Noté después de un tiempo que sus árboles estaban demorando mucho en crecer. Cierto día, decidí acercarme al médico y le pregunté si no tenía recelo de que los árboles no crecieran, pues percibía que nunca los regaba. Fue entonces cuando, con un aire orgulloso, me describió su fantástica teoría.
Me dijo que si regase sus plantas, las raíces se acomodarían a la superficie y quedarían siempre esperando por el agua más fácil venida de encima. Como él no las regaba, los árboles demorarían más en crecer, porque sus raíces tenderían a migrar para el fondo, en búsqueda del agua y de las variadas fuentes nutrientes encontradas en las capas más inferiores del suelo.
Varios años más tarde, después de estar muchos años en el exterior, retorné a mi antigua residencia. Al aproximarme, noté un bosque que antes no había. Mi antiguo vecino había realizado su sueño! Lo curioso es que aquel era un día de un viento muy fuerte y helado, en que los árboles de la calle estaban arqueados, como si no estuviesen resistiendo el rigor del invierno. Mientras tanto, al aproximarme a la quinta del médico, noté cómo sus árboles estaban sólidos, practicamente no se movían, resistiendo implacablemente aquella ventolera. Efecto curioso, pensé yo. Las adversidades por las cuales aquellos árboles habían pasado, habiendo sido privados del agua, parecían haberlos beneficiado, como si hubiesen recibido el mejor de los tratamientos.
Antes de irme a acostar, doy siempre una mirada a mis hijos, me inclino sobre sus camas y observo cómo han crecido. Frecuentemente oro por ellos, “Dios mío, libra a mis hijos de todas las dificultades y agresiones de este mundo”. La mayoría de las veces, pido para que sus vidas sean fáciles. Pero he pensado que es hora de cambiar mis plegarias.
Al contrario de lo que había hecho, ahora pediré que mis hijos crezcan con raices profundas, de tal forma que puedan sacar energía de las mejores fuentes -de las más divinas-, que se encuentran en los lugares más remotos. Lo haré porque queramos o no, la vida no es muy fácil.
Oramos demasiado para no tener dificultades, Pero lo que necesitamos hacer es pedir para desarrollar raíces fuertes y profundas, de tal manera que, cuando las tempestades lleguen y los vientos helados soplen, resistamos con valor y no seamos dominados.

Mi llamar...


De la misma manera en que un extranjero intenta comunicarse conmigo en un mal castellano, yo intento comunicarme con él en un pésimo inglés, y al parecer sueno así: Mi llamar Jenny. Qué verguenza! Mi inglés es pésimo.

Sucede que sí entiendo lo que me dicen, mis oídos están ejercitados, pero no puedo comunicarme, no puedo hablar. Por lo tanto, no nos entendemos. Gracias a Dios que hice mimo un buen tiempo, no saben como me ayuda eso! Pero si no sé hablar, no puedo comunicarme y menos relacionarme. Qué diferente es cuando hablamos el mismo idioma!... Realmente es diferente?

A pesar de que hablemos el mismo idioma, no sabemos comunicarnos. Siempre hay uno que se impone sobre el otro, uno que manda y otro que obedece, uno que se sujeta y otro que toma el control, uno que grita y otro que calla, uno que es exaltado y otro que es humillado.

Llegó el colegio con sus respectivas responsabilidades y tareas, sumadas a las que ya tenemos como padres. Durante este tiempo algunas veces imponemos nuestra autoridad. Estudia! haz la tarea! así no se hace! mejor letra! que el cuaderno esté limpio! más responsabilidad! menos tiempo libre! buenas notas! ... y cuando el hijo va a abrir la boca para decir algo a su favor... no digas nada! ya oíste! obedece, pórtate bien y estudia!

El esposo y la esposa, durmiendo en su rincón de la cama sin rozarse, espalda con espalda. Ella dejó la bolsa de basura para que alguien con buen corazón e interés en el prójimo la sacara fuera de la casa, y el esposo, que se suponía era la persona elegida, no lo hizo. Qué alguien explique a los esposos este nuevo lenguaje, leer la mente si que es un reto!

Hablamos el mismo idioma, pero no podemos comunicarnos. Yo que pensé que aprender inglés sería complicado, pero no! He descubierto que aprender a comunicarme en mi propio idioma es peor!

Qué difícil es poder escuchar y recibir, sin responder imponiendo mi idea, mi opinión, mi visión. Qué difícil es enseñar y educar dejando de lado la idea del padre o madre mandón, casi matón. Qué difícil es aprender a comunicarnos. No creo que lo aprendamos en 1 año de clases intensivas. Más bien lo aprenderemos con el día a día. Comunicándonos con nuestro Padre aprenderemos, sólo necesitamos dejar lo que somos en sus manos, despojarnos de este viejo hombre y renovarnos en Dios.

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.

Si pensaba que el A, B, C era sólo para el jardín de niños, estaba equivocada, ahora estoy en mi A, B, C y si que cuesta! Espero que de la misma manera en que aprobé en ese entonces, pueda aprobar ahora.

La paternidad, un gran reto

Foto subida por Jenny

Uno de los mayores desafíos que enfrentamos los padres hoy es formar a los hijos en una familia en la que la organización jerárquica es muy distinta a aquella en que crecimos. Los días en que los niños le obedecían a los adultos por el sólo hecho de ser mayores "en edad, dignidad y gobierno" quedaron atrás. Hoy reina la democracia que pregona la igualdad, y por ello la estructura de mando en la sociedad -- y por ende en la familia --ya no es de superiores a inferiores sino de igual a igual. Esto significa que hoy debemos ganarnos la autoridad, no sólo porque ser personas dignas de admiración y respeto, sino por ser las más autorizadas e idóneas en la formación de nuestros hijos.


Si bien todo esto es una ventaja para los hijos, para los papás su crianza constituye un desafío mucho mayor. Este cambo hacia la igualdad, sumado a que estamos frente a unos hijos más poderosos y beligerantes, hace que los menores se crean iguales (o a menudo superiores) a los mayores. No cabe duda que los niños hoy son más despiertos, saben más y se expresan mejor de lo que lo hicimos nosotros a su edad.

De tal manera que, como muchos padres sienten que ya no tienen ningún dominio sobre sus hijos, tratan de ganárselos poniéndose a su mismo nivel para convencerlos "por las buenas" de que sigan sus instrucciones. En el intento de acercarse más a los niños se están igualando a ellos, al punto de que muchos ya no parecen sus papás sino sus hermanos ligeramente mayores.


Lo grave es que los niños de hoy ya no "tragan entero" y no se dejan conducir por quienes ven que están tan perdidos como ellos. Así, no sólo se están quedando sin modelos a seguir sino también sin quién les establezca los parámetros de lo que deben y no deben hacer.
Los hijos nos tienen que admirar para poder influir en ellos en un mundo en tinieblas cuando más precisan de la guía de sus mayores. Para eso tenemos que ser y parecer personas cuya forma de pensar, lucir y actuar mueva a los hijos seguir nuestras recomendaciones porque nos respetan profundamente y quieren ser como nosotros. Y la única forma es teniendo la sensatez y estabilidad que nos haga merecedores de su admiración.
Debido a que a los niños les está tocando crecer en un mundo en tinieblas, en el que reina el cambio y la confusión, la paternidad es un reto más difícil que nos exige revaluarnos para estar seguros de que somos adultos dignos de ser considerados como tales por nuestra integridad y sabiduría. Hoy más que nunca los hijos precisan de padres que no estén empequeñecidos por su inmadurez y sean como luces incipientes colocadas a ras de tierra, incapaces de mostrarles hacia a dónde van en el camino de la vida.

Tenemos que tener la entereza necesaria para ser como faros colocados en lo alto de manera que nuestra madurez ilumine la totalidad de su sendero y les permita andar seguros hacia la cumbre de su propia madurez.
Por Angela Marulanda

Carta de un hijo a sus padres separados

No traten de disipar mi dolor con grandes regalos y diversiones. Me duele el corazón y éste no sana con risas sino con caricias. Todo lo que necesito es la garantía de que, aunque estén separados, ninguno de los dos me abandonará

Díganme con palabras y actitudes que puedo seguir amándolos a los dos y ayúdenme a mantener una relación estrecha con ambos. Después de todo, fueron ustedes quienes se escogieron mutuamente como mis padres.

No me pongan de testigo, de árbitro ni de mensajero en sus peleas y conflictos. Me siento utilizado y responsabilizado por arreglar un problema que no es mío. Tengan en cuenta que todo lo que hagan para perjudicarse mutuamente, quiéranlo o no, en primer lugar me lastimará personalmente a mí.

No se critiquen ni se menosprecien delante de mí, así todo lo que digan sea la verdad. Entiendan que por malos que hayan sido como esposos, son mis padres y por lo tanto yo necesito verlos a ambos como lo máximo.

No peleen a ver cuál se queda conmigo, porque no soy de ninguno, pero los necesito a los dos. Recuerden que estar conmigo es un derecho, no un privilegio que tienen ambos y que tengo yo.

No me pongan en situaciones en que tenga que escoger con quién irme, ni de que lado estoy. Para mi es una tortura porque siento que si elijo a uno le estoy faltando al otro, y yo los quiero y los necesito a los dos.

Díganme que no tengo la culpa de su separación, que ha sido su decisión y que yo nada tengo que ver. Aunque para ustedes esto sea obvio, yo me culpo porque necesito conservar su imagen intacta, y por lo tanto, el único que puede haber fallado debo ser yo.

Entiendan que cuando llego furioso después de estar con mi padre/madre, no es porque él/ella me envenene sino que estoy triste y tengo rabia con ambos porque ya no puedo vivir permanentemente con los dos.

Nunca me incumplan una cita o una visita que hayan prometido. No tienen idea de la ilusión con la que espero su llegada, ni el dolor tan grande que me causa ver nuevamente que han fallado.

Denme permiso de querer a la nueva pareja de mi padre/madre. Aunque en el fondo del alma me duele aceptarla, yo quiero ganármela para no perder al padre/madre que pienso que me dejó por ella.

No me pidan que sirva de espía ni que les cuente cómo vive o qué hago con mi otro padre. Me siento desleal para con él, y no quiero ser un soplón.

No me utilicen como instrumento de su venganza, contándome todo lo "malo" que fue mi padre/madre. Lo único que con seguridad lograrán es que me llene de resentimiento contra quien trata de deteriorarme una imagen que necesito mantener muy en alto.

Asegúrense que comprendo que aunque su relación matrimonial haya terminado, nuestra relación es diferente y siempre seguirá vigente. Recuerden que aunque la separación pueda constituir para ustedes una oportunidad para terminar con un matrimonio desdichado o para establecer una nueva relación, para mí constituye la pérdida de la única oportunidad que tengo para criarme al lado de las personas que más amo y necesito: mi papá y mi mamá.

Recuerden que lo mejor que pueden hacer por mí -ahora que ya no se aman es respetarse mutuamente.

Escondiendo examenes


Quién no ha escondido exámenes mientras estaba en el colegio? Quizá no todos, pero yo sí. Pero también recuerdo como enseñaba y me jactaba de las buenas notas. Al parecer la historia se repite cuando tenemos hijos.

Esta semana en el escritorio de mi hijo aparecieron exámenes, aparentemente escondidos por una mano siniestra. Usualmente sus bajas notas son 14, 15 y no siempre saca esas bajas notas (aquí en Perú se evalúa sobre 20) pero esta vez tenía 10, 11. Lo curioso es que estos últimos días él venía contento diciéndonos que se había sacado buenas notas y nos las mostraba, también venían felicitaciones en la agenda, y por eso pensábamos que todo estaba bien. Pero no, las cosas no estaban bien, se había atrasado algunos cursos por estar haciendo no se que durante la clase, no cumplió con una tarea importante por estar tomando fotos en un paseo y ahora estaba en problemas. La verdad saldrá a luz cuando entregen la libreta de calificaciones en las próximas semanas.

Cuántas veces nosotros también, al igual que mi hijo, hemos andado como que si todo estáuviera bien en nuestras vidas, cuando la realidad era otra? Cuántos nos hemos engañado y hemos engañado a otros fingiendo alegrías por las cosas buenas cuando sabíamos que teníamos escondido en nuestro cajón todo lo malo?

Entiendo la preocupación de mi hijo, él sabía que no nos ibamos a alegrar por las malas notas, pero todo tiene una explicación, las cosas se pueden conversar, si es necesario un castigo se le daría, pero si no creíamos conveniente no. Podríamos ayudarlo y ver en que estaba fallando. Pero no, él sacó sus propias conclusiones y prefirió vivir engañado y engañarnos, la consecuencia a esto sería peor, porque mintió.

Y lo mismo sucede con nosotros a veces, preferimos seguir así por temor a las consecuencias, o por el concepto errado que tenemos de Dios o por la falta de muestra de amor de los que nos rodean.
Y vivimos mintiendo, engañando y engañandonos, y nos olvidamos lo que nos dice Dios en su Palabra: Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hb 4:16

No escondamos, no guardemos, seamos libres y presentemos a Dios todas nuestras culpas, nuestras cargas, nuestros pecados y hallaremos oportuno socorro, la ayuda que necesitamos en el momento indicado. Mi hijo está aprendiendo una gran lección y de cada situación diaria podemos aprenderla nosotros también.


Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén

El abrazo de un hijo

Un abrazo, habla. Mientras das un abrazo no se necesitan usar palabras. Mi hijo suele abrazarme todos los días, recuesta su cabeza y antes de dejarme me dice: te amo mamá o te quiero mamá, pero yo ya lo sabía, desde que sentí sus manos, su calor alrededor mío, lo sabía. Yo le respondo: yo también te amo hijo y lo abrazo fuerte, hasta que me dice que lo estoy ahogando.
No importa si a él le pusieron una anotación en la libreta porque no hizo la tarea o por estar hablando en clase, no importa si me hizo renegar mientras se demoraba en almorzar, no importa si renegó porque no quería bañarse, no importa eso, él está aprendiendo y yo le estoy enseñando, pero mientras eso sucede el amor que nos tenemos el uno al otro no cambia, permanece y va en aumento.
Sucede que mi hijo tiene un album de fútbol y deseaba comprar figuritas, pero en realidad eso genera un gasto extra y no es algo muy necesario, así que le dijimos que era un gasto innecesario. Pero cada dos días, él volvía a pedirlo, quería sus figuritas. Después de esto traía buenas notas del colegio y con emoción nos las enseñaba, le ponían buenas notas en su reporte de conducta, luego volvía a pedir figuritas y a pesar de recibir por respuesta no, nos abrazaba igualmente y nos decía que nos amaba. Bueno ante toda esta situación simplemente no pude resisitirlo y le compré 5 paquetitos y los dejé sobre su escritorio. Cuando llegó del colegio ustedes ya se podrán imaginar la emoción al verlas, sin dudarlo preguntó quién las compró y corrió abrazarme y darme las gracias.
Después de estas cosas pensaba en Dios y en nuestra relación con él mientras leía lo que decía Jesús de nosotros los padres. Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? No nos da buenas cosas Dios todos los días? no importando aún lo imperfectos que somos, o las mil y un veces que metemos la pata, hasta hemos tomado nuestra la frase: A cocachos aprendí! A pesar de todo, El siempre tiene algo bueno para nosotros.

Y cuando yo le amo, cuando le abrazo y cuando me acerco a El, no importan aquellas cosas con las que aún estoy batallando, no importa si me quejé porque no entendí aquello que quería enseñarme y no es que esto no sea importante, es solo que en ese momento, sólo somos El y yo amándonos. Y de ese amor yo aprendo, de esa relación yo cambio, después de ese tiempo yo no seré la misma y aquellas cosas que no entendía, tienen sentido, y recobro fuerzas para pelear y salir triunfante después de cada batalla.

Rogemos por los niños



Rogamos por los niños
que lo embarran todo de chocolate,
que quieren que se les haga cosquillas,
que chapotean en los charcos y salpican y se manchan los pantalones,
que comen helado a escondidas antes de la cena,
que borran hasta el papel en sus problemas de aritmética,
que nunca encuentran sus zapatos.

Y rogamos por los
que se quedan mirando a los fotógrafos detrás de las cercas de alambre,
que nunca han jugado en una cancha con unos tenis nuevos,
que oyen a otros niños cantar: «Los pollitos dicen: “Pío, pío, pío”»,
y se identifican con los pollitos que tienen hambre y tienen frío;
que nacen en lugares donde nadie debiera ni morir;
que nunca van al circo,
que viven en un mundo adecuado sólo para adultos.

Rogamos por los niños
que nos dan besos pegajosos y puñados de flores silvestres,
que duermen con el perro y entierran a los pececitos cuando mueren,
que nos abrazan de prisa y pierden el dinero que les damos,
que se ponen curas innecesarias y cantan desafinados,
que dejan rastros de la pasta dental en todo el lavamanos,
que hacen ruido al tomarse la sopa.


Y rogamos por los que nunca disfrutan de un postre,
que ven cómo sus padres los ven a ellos morirse,
que no tienen ni frazada para taparse,
que no encuentran pan para robar,
que no tienen cuartos que arreglar,
cuyas fotos no aparecen en los tocadores de nadie
y cuyos monstruos son de verdad.
Rogamos por los niños
que gastan en un solo dia
lo que les dan sus padres para la merienda de la semana,
que dan berrinches en el supermercado
y sólo comen lo que se les antoja,
que piden que se les cuenten historias de fantasmas,
que esconden su ropa sucia debajo de la cama
y nunca lavan la tina del baño,
que reciben visitas del ratoncito Pérez,
que detestan que se les bese frente a sus amigos,
que están inquietos en la iglesia
y gritan al hablar por teléfono,
cuyas lágrimas algunas veces nos hacen reír
y cuyas sonrisas otras veces nos hacen llorar.

Y rogamos por los
que tienen pesadillas de día y no sólo de noche,
que comen cualquier cosa,
que nunca han sido atendidos por un dentista,
que no son los niños mimados de nadie,
que se acuestan con hambre y lloran hasta dormirse,
que viven y se mueven, pero que es como si no existieran.

Rogamos por los niños
que quieren que alguien los cargue,
y por los que necesitan ser cargados;
por aquellos en quienes nunca perdemos la esperanza,
y por los que no tienen nada que esperar
ni a nadie que los espere;
por los que colmamos de atenciones,
y por los que se aferran a cualquiera que les tienda la mano.

Esta conmovedora plegaria al Todopoderoso, escrita originalmente en inglés por Ina Hughes, nos recuerda el refrán que dice: «Quien a los niños no amó, no diga que quiere a Dios.» Porque cada niño que nace lleva estampada en el rostro la imagen de su divino Creador. Y el que no ama a los niños ni siquiera conoce a Dios, porque Dios es amor. Más vale que no sólo roguemos sino que actuemos en favor de los niños necesitados de nuestro mundo. Todo lo que hacemos por ellos, lo hacemos por Dios mismo.

Ina J. Hughes, A Prayer for Children (New York: William Morrow and Company, 1995)

Los Reyes del ártico

Los Reyes del ártico, recientemente estrenado en España, fue rodado durante 15 largos años, relata la historia de dos familias, con sus momentos de complicidad, sus peleas y sus crisis. Una es la familia de la osa polar 'Nanu', desde su nacimiento hasta que se convierte en adulta, y a la vez madre. La otra relata la vida de la morsa 'Seela' y su extenso clan. Ambos están inmersos en un momento de crisis. Tienen que navegar sin tocar tierra durante una larga semana para buscar otras tierras en la que el entorno sea más fácil que en su hogar, cada vez más inhóspito.

El matrimonio de cineastas Adam Ravetch y Sarah Robertson lograron entremezclar un documental sobre el ártico -un mundo que está desapareciendo- y una historia cercana, familiar y humana, recogida en una ágil película, recomendada para todos los públicos, tanto niños como adultos.

Algunas de las escenas se sitúan debajo del agua y revelan maravillas como aves que para huir de sus depredadores pueden «volar» hacia dentro del océano y no hacia el cielo. «Los reyes del Ártico» muestra imágenes de animales semidesconocidos como «unicornios del mar».




Hijos de pastor

Llegué de casualidad a un artículo llamado: Hijos de pastor o lider tienes esperanza, de un blog llamado profetasilencioso. Ahí algunos hijos de pastores y/o líderes opinaban acerca del concepto "hijo de pastor". Para mi sorpresa y tristeza, la mayoría de muchachos estaba sufriendo por ser hijo de un pastor (diácono, líder) ellos decían que muchos hermanos demandaban de ellos perfección (seguro ni los mismos hermanos podían mostrarlo)

Transcribo un comentario: Hola a todos . yo tambien soy hijas de un pastor y muy dificil , aveses me he llenado tanto de rencor y he sentido odiar a la iglesia, ya estoy cansada de tanta rigides por parte de los hermanos nisiquiera creen que soy un ser humano, me ven como especie de un robot mutante o algo asi, muchos de esos hermanos han llegado a ser que sus hijos me vean como la mala de la pelicula, los jovenes antes cuando era una niña solo de 13 años se alejabande mí, y era porque sus padres asi lo inculcaban, otros estaban conmigo por conveniencia y asi. cuando fue creciendo me di cuenta de cosas que nunca entendi y ahora entiendo que aunque me esfuerze nunca para ellos podre ser suficientemente buena, es por ello que decidi ser la peor para que hablaran con ganas de mí . he cierto mis padres si siguen asi ban terminar divorciandose, y apesar que muchos los saben no me ayudan a mi ennada sino que me hunden mas en la soledad y la desepcion .

Al leer los comentarios de los muchachos pensé en aquello que podríamos estar haciendo mal como padres. Quiero estar alerta porque es muy fácil poder descuidarse y los niños ser afectados. Gracias a Dios fuimos enseñados correctamente en esa área, y hemos estado aprendiendo cada vez más. Auqnue muchas veces el trabajo es arduo y las ganas de salir, jugar, saltar y gritar no las tienes siempre después de días agotadores.

Cuán cuidadosos debemos ser aquellos padres que estamos involucrados en la obra, debemos tener un equilibrio y nuestras prioridades en orden. No deseo que el futuro de mis hijos sea como el de esos jóvenes y adolescentes que están sufriendo las consecuencias de las malas decisiones de sus padres o de la enseñanza errónea a la cual están expuestos pastores, líderes, diáconos, etc. Cuántos no hemos conocido pastores o líderes que ganaron todo el mundo, pero perdieron a sus familias. No pienso unirme a esa lista, y le pido a Dios que me ayude y enseñe cada día.

Si te interesa encontré algunos buenos consejos en Ministros puedes darle una chequeadita. Foto: Sandragutkin

Las mujercitas con su papá

Mientras esperaba mi turno para comprar las agendas escolares en el colegio, un padre de familia le llamaba la atención a su niño por pegarle a su hermanita. La niña estaba aburrida esperando que atiendan a su papá, el niño por otro lado parecía entretenerse fastidiando a su hermana menor. Pasaban los minutos y el papá se impacientaba, los niños jugaban alrededor de él, seguramente lo estaban desesperando.

El papá tuvo que ir con su hijo al baño para probarle el uniforme del colegio, al salir se dio cuenta que su hijita no estaba. Gritó su nombre tan fuerte como para que lo escuche todo el colegio. Fue a su encuentro y la sujetó nuevamente. Dónde estaba el niño? ni idea! Seguro el papá pensó que su hijo era lo suficientemente macho como para cuidarse solo.

Los niños y las niñas desde muy pequeños aprenden a relacionarse con personas del sexo opuesto, a través de modelos que ven en su casa, colegio, iglesia y la televisión. Así, por ejemplo, aprenden que los hombres no deben expresar sus sentimientos porque es una muestra de debilidad, que deben ser fuertes, rudos, independiente, valientes, etc... Por otro lado las mujeres aprenden que ellas si pueden expresar sus sentimientos y ser unas lloronas, y que a ellas les corresponde la labor de la casa, la crianza de los niños, también deberían ser dependientes, cariñosas, sumisas, etc

Por tal motivo nuestros niños aprenden mal, y la historia se repite. Tanto niños como niñas, necesitan del cuidado, respeto y amor de sus padres y de los adultos en general. Si entendemos que para Dios no hay diferencias, podremos también dejar de hacerlas. En cada momento enseñamos, no sólo necesitamos decir como hacer las cosas, basta con que nos vean como las hacemos.

Es hora de actuar contra el abuso infantil

Corazones en accion viene realizando hace un tiempo una capacitación en la prevención del abuso sexual infantil llamado P.A.R.E. Estoy muy interesada en poder participar pero por cuestiones de tiempo no he podido. Les recomiendo poder contactarse a través de su página para que obtengan toda la información necesaria. Como padres necesitamos estar correctamente informados para enseñar y prevenir más casos de abuso.

Conversaba con mi hija mientras íbamos a comprar porque una vecina la había invitado a ver una película en su casa. La única vez que entré en la casa de la niña, fue para su cumpleaños (ya les conté en el otro post) realmente no la conocemos muy bien, ni a su familia. Le dije a mi hija que prefería que jueguen en nuestra casa donde yo podía estar más al tanto de lo que hacían Usualmente ellas montan bicicleta juntas en la cuadra, así es como nació esta amistad. La madre de la niña no suele preocuparse a que casa va su hija y es por este motivo que la niña visita las casas de las niñas del vecindario con total confianza, sin averiguar previamente quienes viven ahí. Mientras le explicaba a mi hija porqué prefería que sea así, ella me observaba atentamente. y me escuchaba a la vez que me hacía preguntas (ella es muy inteligente) Luego hice una pausa y ella me dijo: Entonces porqué me dejaste sola en su fiesta? Ups! (dije yo dentro de mi) si hija no debí hacerlo, pero ya no sucederá otra vez, me equivoqué - ah ya! dijo ella, está bien, y seguimos la charla.

No quiero ser alarmista pero si quiero prevenir y tener una buena comunicación con mis hijos. Es por eso que estoy leyendo, aprendiendo en cuanto a todo tema que pueda ser beneficiosos y de provecho para mí y mi familia. Pero las estadísticas en el Perú de abuso infantil son alarmantes. La violación es la forma más violenta de abuso sexual, pero hay muchas formas de abuso además de la violación, como son tocamientos indebidos, exposiciones a pornografía o a las partes íntimas, caricias, besos, etc. Aquí algunas de las estadísticas: 1 de ada 10 mujeres ha sufrido violencia sexual por parte de alguna persona distinta a la pareja. 1 de cada 5 mujeres reporta abuso sexual en la infancia. Más del 75% de abusos se cometieron dentro del núcleo familiar y/o personas de confianza. El 95% de los abusadores son varones.
Defended al débil y al huérfano; Haced justicia al afligido y al menesteroso, Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos, Salmos 82:3-4

Reggaetoneando

Mientras estabamos en la pequeña sala con un fondo musical suave, los niños iban llegando. Las edades fluctuaban entre 8, 9 y 10 años. Conversaban, se reían, se miraban, la cumpleañera abría los regalos emocionada y agradecía por ellos. Todo estaba tranqui si no fuera por el "guachimán" que no dejaba agarrar ni un chizito de la mesa, y que ganas tenía de comer uno. De pronto hubo un poco de bulla porque llegó "la tía", una señora que al parecer estaba por los 40 y algo pero trataba de aparentar menor edad. Miró a todos los niños y animó a la dueña del cumpleaños a que cambiara de música. para bailar.
La niña no se inmutó y no lo hizo, todo continuó igual. Desde nuestro lugar en la pequeña sala, mi hija y yo observábamos tranquilamente. Al ver como transcurría todo, le dije a mi hija que iba a la casa y al rato venía a recogerla. Ella lo dudó pero dijo que si. A los pocos minutos de haber entrado en mi casa, se escuchó el timbre, era mi hija, y me dijo: Mamá "la tía" ha dicho que si no bailamos, no comemos - en realidad mostraba preocupación. Yo le dije que no le haga caso, que sólo está intentando que los niños bailen, pero nadie quiere hacerlo. Regresó al cumpleaños y a los pocos minutos mi casa empezó a estremecerse por la música, era reggaetón en su máxima expresión, pum, pum, pum. Mi esposo me miró y me dijo: Ahí está nuestra hija? - asentí con la cabeza - mejor ve por ella me dijo.
Cuando entré a la fiesta casi todos los niños estaban reggaetoneando con "la tía" como anfitriona, los niños bailaban como lo ven a hacer a sus artistas en la tele, moviendo sus cuerpos, uno que otro sensualmente y por ahí un par coqueteando (sí estoy hablando de niños) Busqué entre los niños y encontré a mi hija sentada en una silla. Su amiga le insistía que baile reggaetón con ella, pero ella le decía que no quería. Al parecer la tia tenía razón: El que no baila no come, mi hija salió sin comer torta y sin poder acercarse a la mesa por el mini guachimán.
De hecho si el reggaeton se bailara como Alan García lo demostró hace ya un buen tiempo no estaría de moda (hasta ahora pienso porque tuvo que exponerse de esa manera) Pero la característica de este baile es la sensualidad, la sensualidad al mover las caderas, la cintura, la sensualidad al mirar, es un baile provocativo. Y ver a esos niños bailándolo no puede más que causarme dolor en el corazón.
No se si tendrán o no conocimiento de lo que hacen, pero ya a su corta edad, son sensuales, coquetean mientras bailan, (con o sin conocimiento? pura imitación?) miran seductoramente, pero a la vez siguen siendo niños. No podemos esconder a nuestros hijos en bolas de cristal tratando que no tengan contacto con el mundo y con todo lo que viene con él, Juan 17: 15, No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. Podemos guardarlos, teniendo cuidado a donde los llevamos o permitimos que vayan, o lo que ven o lo que escuchan. Ellos estarán en este mundo siempre, deberán aprender a vivir en medio de tentaciones y pruebas. Con toda seguridad ahora voy a pensar dos veces si dejo a mi hija sola en alguna reunión como esta. Al fin y al cabo sólo nosotros los padres daremos cuenta a Dios por como criamos e instruimos a nuestros hijos.

Videojuegos

El aumento de las cabinas de internet en nuestro país es notoria. Casi todo niño, adolescente y joven ahora tiene acceso a una computadora, lamentablemente muy pocos padres están conscientes de los peligros a los que sus hijos pueden estar expuestos navegando solos por internet, sin la supervisión de un adulto. Por otro lado internet es una gran herramienta que puede ser explotada al máximo por los padres, no tiene porque ser satanizada, pero es necesario que los padres se informen, se actualizen y empiecen a conocer todos sus beneficios.


Hace unos días se dieron los resultados de un estudio sobre el uso de los videojuegos entre jóvenes, hombre y mujeres de secundaria de colegios públicos y privados de seis distritos: Comas, Miraflores, Rímac, Surco, Ventanilla y Surquillo. El resultado confirmó el alto nivel de consumo de videojuegos por menores edad sin la debida supervisión de adultos. Esto quiere decir que la mayoría de niños muchas veces se 'pega' a imágenes violentas con contenidos altamente sexuales. Los resultados sorprenden, sobre todo al ver que el 32.7% juega para evadir problemas familiares. Uno de cada cuatro niños accede a los videojuegos entre dos y hasta cinco horas. Es una realidad que debe preocupar a las autoridades


LOS RESULTADOS
83,5% respondieron que sí les gustan los videojuegos
16,5% respondieron que no les gustan los videojuegos.
45.2% juega a diario, con un tiempo de exposición de no menos de media hora.
13.9% indicó estar en compañía de un familiar mientras juega.
32.7% justificó el empleo de videojuegos para evadir problemas familiares.
6.4% adjudicó su uso para aprender a pelear o defenderse.
47.4% juega desde las cabinas públicas de Internet
28.7% juega desde sus hogares
7.5% juega en casa de amigos.


Debido al escaso sistema de regulación, el desconocimiento y la falta de supervisión de los padres, muchos niños y adolescentes se encuentran diariamente expuestos y usan videojuegos no adecuados para sus edades. En la mayoría de los casos, se trata de videojuegos de combate, estrategias y guerra, muchos de ellos combinan explícitamente contenidos sexuales, haciendo alusión a una serie de eventos violentos de los cuales son partícipes los jóvenes a través de controles de mando. Por ejemplo, Vice City es el octavo entre los 10 videojuegos más usados por adolescentes de 13 y 15 años de edad, sin embargo su uso está calificado para mayores de 18 años. La identificación que pueden llegar a adquirir los niños y adolescentes con cada uno de los personajes violentos presentes en los videojuegos puede determinar el posterior desarrollo de conductas agresivas en los menores.
Yo sigo pensando que son los padres los responsables, las autoridades podrán hacer muchas cosas, pero siempre habrán personas que rompan las leyes o busquen maneras de hacer negocio y enriquecerse con las prohibiciones que se den. Lo vemos en lugares como el hueco, donde cualquier menor de edad puede ir y comprar una película pornográfica.

Infórmense sobre los juegos antes de comprarlos o bajarlos de internet. No sólo porque esté de moda quiere decir que serán buenos.

Foto: pisitoenmadrid /Fuente: DePeru.com - Peru2

Lenguajes del amor

Mi hija suele hacerme muchas preguntas y espera un respuesta, y no cualquier respuesta, ella espera que sea clara. Le gusta conversar y pasar tiempo de calidad con nosotros. Hace poco hablabamos de ciertos temas y yo le mencioné que en la biblia encontraríamos la respuesta. 
Ella quería leer y ver si era verdad, abrimos la biblia, leímos juntas, quedó satisfecha y a continuación me dijo: otro día seguimos hablando sobre estos temas ya mamá? Para ella es importante conversar, hablar, que le cuente historias, como era mi niñez, que hacía, que le hable del abuelo, de los primos, de mis viajes. De esta manera le muestro mi amor e interés. Nuestros hijos son distintos, cada uno con diferentes habilidades y talentos. Que Dios nos ayude a descubrir de que manera podemos, a través de lo que hacemos, mostrarles nuestro amor e interés.
Quien ha leído Los cinco lenguajes del amor de los niños, de Gary Chapman y Ross Campbell quedará sorprendido de cuán inefectivo uno puede ser con sus hijos cuando trata de expresar amor. Ahí descubrirás que no todo niño habla el mismo lenguaje del amor. Los lenguajes del amor son: el toque físico, palabras de afirmación, regalos, actos de servicio y tiempo de calidad. 


Cuando descubrí que las palabras de afirmación era el lenguaje de amor de uno de mis hijos, decidí conversar con él y supe que estaba fallando, tenía que hacer algunos cambios, aunque demandaría más de mi, pero eso era lo de menos. El resultado fue muy bueno. Doy gracias a Dios, por tantos hermanos que a través de libros como este nos dan una mano, en estos tiempos, realmente, necesitamos más de una.

Es bueno o es malo

Hace unos días saqué del librero el libro Es bueno o es malo de Josh McDowell, qué buen libro! lo leí hace mucho pero lo he vuelto a leer. Para los que tenemos hijos, este libro es una herramienta estupenda! Aquí una porción...

Muchos padres piensas: "Algunas cosas sencillamente son buenas y otras sencillamente son malas". Pero tratar de ayudar a nuestros hijos a desarrollar convicciones firmes acerca de lo bueno y de lo malo con ese tipo de razonamiento es como colgar la ropa en el viento; debemos equipar a nuestros jóvenes con un fuerte "armazón" de razonamiento bíblico. Debemos fijar en ellos el entendimiento de que la razón por la cual tenemos este concepto de que algunas cosas son buenas y otras son malas es porque existe un Creador, Jehovah Dios y El es un Dios recto. Debemos proporcionarles una apología de la verdad, una defensa pronta de la verdad. 


Las razón por la cual pensamos que existen cosas "justas" e "injustas" es porque nuestro Hacedor es un Dios justo.


La razón por la cual el amor es una virtud y el odio es una maldad es porque el Dios que nos formó es un Dios de amor


La razón por la cual la honestidad es buena y el engaño es malo es porque Dios es veraz

La razón por la cual la castidad es moral y la promiscuidad es inmoral es porque Dios es puro.

Y la razón por la cual nuestros jóvenes no pueden distinguir entre lo auténtico y lo falso, entre la verdad y el error, entre lo moral y lo inmoral, es porque muchos padres han dejado de tomar el original como unidad de medida... No basta con decir: "!Los dos sabemos que lo que estás haciendo está mal!" No es lo que yo sepa ni lo que usted sepa lo que hace que algo sea malo; Dios es el que lo determina.
..


Es bueno o es malo, Josh McDowell pags 93 y 94

Ponga un poco de orden en vacaciones

Y tú qué haces despierto a esta hora? (yo, mientras hablaba con un niño de 5 años) Es que estoy de vacaciones, así que me puedo dormir a la hora que quiera. Las vacaciones es sinónimo de vagaciones para algunos. Los padres creemos que es necesario que los hijos se relajen y que se levanten más tarde y se acuesten más tarde y de una u otra manera esten más relax. Pero esto empieza a dar su fruto y causa ciertos problemas, ya que los niños se relajan tanto, que despiertan al mediodía y se duermen a la medianoche. Y escuchamos decir: Estoy tan cansada porque Juanito no se quería dormir... Ay! me quedé jugando a los caballitos con Pedrito porque no tenía sueño... No sé como me quedé dormida y de pronto me desperté a las 2 de la mañana y Panchito seguía viendo tele... No puedo salir muy temprano porque Pepito se despierta a las 12..... y podríamos seguir. Es cierto que en vacaciones podemos relajarnos un poquito más, como nunca yo estoy durmiendo hasta más tarde, que rico!, pero llegar al punto donde los niños sean los que deciden que hacer y no hacer y los padres se limitan a obedecer sus órdenes está fuera de orden. Las reglas son necesarias también en vacaciones. Ya quiero ver a esos niños y a sus padres sufriendo cuando empiezen las clases. No sean rígidos con las reglas, pero que los niños puedan tener responsabilidades en estas vacaciones les ayudará mucho y le quitará a ud. un motivo más para llamarles la atención y renegar. Ponga un poco de orden en vacaciones.

No soy de piedra

 
Muchos de nosotros tal vez hayamos crecido creyendo que solamente las mujeres deben ser tiernas y cariñosas, que sólo ellas pueden ser sensibles, negando este don tan apreciado a los hombres. Lo cierto es que ellos también pueden y deben comunicar su aprecio, amor y placer a través de ese lenguaje sin palabras, desarrollando así la capacidad de sentir y expresar sus emociones.
Como en nuestra cultura existe la creencia según la cual las mujeres son más sensibles y emotivas y que los hombres son más racionales y "fríos" (nervios de acero), a ellas se les asigna el rol de dar afecto y las tareas de cuidado o protección a los varones. En base a este errada creencia muchas familias suelen educar a niñas y niños desarrollando más en las niñas el aspecto emocional y en los niños el racional, estimulando en las niñas la expresión de sus emociones y afectos y reprimiendo éstos en los niños.


Al educar de este modo estamos limitando en los niños la posibilidad de mostrar sensibilidad y ternura, eliminando así una parte importante de su ser, limitándolos en la expresión y aceptación de sus sentimientos, creándoles dificultades para ser empáticos y para que puedan disfrutar de su rol de compañero e inclusive puedan gozar de su paternidad plenamente, sin sentirse presionados a ser fuertes.....


En la Biblia encontramos numerosos pasajes que hablan de las formas en que hombres y mujeres expresan sus emociones. Por ejemplo, aquel en que se menciona a José y María buscando con angustia a Jesús por tres días (Lc.2:46-48) Esta pareja piadosa expresó sus sentimientos verbalmente (no los reprimió para tener luego resentimientos o dolores de cabeza), por ello es bueno que Dios nos ha hecho con sentimientos (alegría, tristeza, miedo, ira y amor). también vemos en Génesis que Adán y Eva recibieron el encargo de gobernar la tierra; esto nos muestra que ambos tienen capacidades y habilidades para cumplir esta tarea.


Fuente: Hablemos de sexo con los niños y las niñas, Roger Mendoza.
Foto exitthroughthedoor

Padres: Educadores en sexualidad

Los valores que aprende el niño/a y las formas de interacción con personas del sexo opuesto van "enseñándoles" una forma de vivir la sexualidad; así por ejemplo, aprenderán a ser solidarios o egoístas con su pareja, a tener en una situación de completa humillación a su esposa, o a amara como Cristo lo hizo con la iglesia, para obtener la sujeción de ella, entendiendo también que la sujeción es mutua (Ef. 5:12). Está demostrado a través de numerosos trabajos de investigación que cuando los padres son la principal fuente de educación sexual, los hijos son menos propensos a dedicarse a actividades sexuales. De igual forma una relación armoniosa y estrecha entre las hijas y sus más reduce las probabilidades de actividades sexuales prematrimoniales por parte de las hijas. Por el contrario una relación hostil, tensa entre padres e hijos incrementa la posibilidad de embarazos en adolescentes... estas razones nos llevan a decir que los padres y la familia en general influyen significativamente en el comportamiento sexual de los hijos. Por tanto los padres, tienen una gran responsabilidad en esta tarea... En la familia aprende muchas de las actitudes de los padres hacia la sexualidad. Aprenden que el sexo es un mito, un tabú del que no se puede hablar y lo lamentable es que aprenden que el sexo en si mismo es malo, desagradable... A lo largo de la vida de los chicos, desde que nacen hasta la adolescencia los padres dan información distorsionada, como el cuento de la cigüeña; les dicen a sus hijos que ellos no están en edad para aprender esas cosas, etc. Es más, muchos padres piensan que eso no es normal, que si su hijo hace esa "clase de preguntas" es porque es muy precoz, es porque es "mañoso"... Es en la familia donde el niño aprende muchas cosas que le servirán para su vida futura, para cuando el forme también una familia. Son los padres y las personas que con él o ella viven, los que se encargan de transmitir los valores de su cultura y sociedad, valores como el amor, la sinceridad, la esperanza, o por el contrario el odio, el engaño, la mentira, la desesperanza, etc... Así pues, los padres se constituyen en los primeros educadores en sexualidad: Lo que digan o no digan, lo que hagan o dejen de hacer, constituye una eficaz forma de educación sexual...

Referencia: Hablemos de sexo con los niños y las niñas-Familia, sexualidad y género. Psic. Roger Mendoza

Afectos y Sexualidad

En su libro Hablemos de Sexo con los niños y las niñas, Roger Mendoza añade unos artículos al final del cada libro para reforzar la enseñanza de los maestros o padres en cuanto al tema de la sexualidad. Transcribo parte del artículo Afectos y Sexualidad ya que me pareció muy interesante y práctico para los padres. Además es algo que muy pocas veces se hace en las familias.

Afectos y Sexualidad
Por Psic. Roger Mendoza
...la vida conyugal no se va a trabajar con los niños, pero apuntamos a educar en sexualidad, formando entre otros aspectos la afectividad; que los niños vean con naturalidad, expresiones amorosas de tórtolos enamorados en sus padres, como modelos que irán almacenando en sus esquemas mentales, los cuales posteriormente reproducirán de adultos.... Las caricias físicas, una forma de expresar afecto, producen una sensación de bienestar en las personas y de hecho son conductas con que se transmite amor. Lamentablemente en nuestro medio hemos sexualizado las caricias físicas, al punto que para muchas personas, fuera de todo contexto de intimidad sexual, éstas no se expresan; de allí que para muchos padres el haber sido sorprendidos por sus hijos cuando se brindan caricias físicas significa haber sido sorprendidos en un acto sexual. Si hemos de educar en sexualidad no limitemos el afecto, el abrazo o las caricias en la mejilla solamente a las relaciones sexuales. Entendamos que ellas expresan amor, que brindan un sentimiento de seguridad emocional, similar al que se desarrolló entre el niño y su madre... Que los niños se habitúen a esta forma de relación entre sus padres les proporcionará estabilidad emocional y lo más importante es que irán desexualizando las caricias físicas en todo vínculo afectivo, aprenderán que los abrazos que se prodigan sus padres y mucho mejor si van acompañados de expresiones verbales que elogian características de él o ella, como decir que es un buen esposo o una bella esposa, son una muestra de ternura y de amor...


Hablemos de sexo con los niños y las niñas - mujer y hombre creados para ser compañeros
foto Gabrielin