Facebook y mi otro yo


Ya es conocido que gente se esconde tras un nick o un nombre falso para hacer cosas incorrectas e indebidas en internet, como insultar, chismear, correr un falso rumor, adulterar, mentir, etc... eso no es nada nuevo. Hacen las cosas a ocultas, pero un día saldrán a luz.

Lo que si es nuevo, es el tremendo poder que tiene Facebook, y el efecto que está teniendo en el mundo virtual, pero sobre todo en el mundo real. Realmente no por el mismo Facebook, sino por la gente que es parte de él. Gente de carne y hueso, no virtual, sino real.

Si bien la Biblia es viva y eficaz, y por lo tanto actual, deberíamos como cristianos extender su alcance al mundo virtual, dejar que entre en la red, añadirlo como amigo y no bloquearlo. Pues los cristianos parecemos haber olvidado los principios bíblicos y nos "deschavamos", mostrando el lado oscuro, al Darth Vader de nuestras vidas.

Por un lado, esto es malo y por otro lado es bueno, pues muestra en realidad lo que somos, lo que soy. Lo malo es que en el mundo virtual somos de una manera, pero en el mundo real somos de otra. En mi caso he llegado a conocer mejor a gente a través de Facebook, ya que en el mundo real ni siquiera hablan, ni sonríen, pero déjalos frente al teclado y son otros, sus revoluciones van a mil por hora.

Es cierto, estar tras la pantalla te da la seguridad que buscas, manejas todo con un click, un click para borrar, un click para retroceder, un click para avanzar, tienes el poder de cambiar las cosas con un click. Más en el mundo real no es así, porque quien maneja el mouse es Dios, y es El quien hace el "click".
Es cierto Dios tiene control del mundo real y también del virtual, pero parece que el cristiano del siglo XXI lo ha olvidado. Ha dejado a Dios "allá" y el dios de acá es uno mismo.

Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios,aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Efesios 5:15-16

No pienso borrar mi cuenta de Facebook, ni dejar de usar mi nick, pero si debo meditar y evaluar, como me estoy conduciendo en el mundo virtual y cuáles son mis intenciones tras comentarios, bromas y más...
Quizás no lo había pensado antes, tal vez a algunos les importe un "comino" esto, pero creo que debemos tomarlo en cuenta, porque tarde o temprano, aunque creo que el temprano está más cerca, Darth Vader matará a unos cuantos.

Aquí y allá, Dios está en control.
Señor, tú me examinas, tú me conoces. Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares. No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda.... ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí. (Parte del Salmos 139)

Y aún podríamos añadir... Si me escondiera tras un nick, tú me conoces, si hago lo que hago en Facebook, tú sabes porque es, si me escondo tras la pantalla, tú me descubrirás.... ufff que más?, este Salmo sería el más grande de todos los Salmos.

Aquí estoy Dios! quiero aprender! examíname y enseñame!

13 comentarios :

* El noi senzill! ^^ * dijo...

Tienes toda la razón :) Bueno, yo empecé usando internet a los 12 años y he conocido muy buena gente por éste medio y aún la sigo conociendo, no me puedo quejar ^^

Además, me ayudó a salir de mi introversión. De niño y púber era muy pero muy tímido. El ir conociendo nuevas personas te hace que, por la razón que sea, dejes esa introversión de lado.

Aunque es cierto que mucha gente no aprovecha ese lado y el usar internet les hace meterse aún más en su caparazón, solo que encima con una careta o mejor dicho, con un ícono gestual.

Saludos Jenny! DTB! Tu página es un ejemplo de que éstos medios tecnológicos también se pueden usar para lo bueno :)

Brisa. dijo...

Tienes mucha razón Jenny, no debemos nunca dejar a un lado la transparencia solo porque los demás no nos puden ver.

Un abrazo y como siempre muy buenos tus posts =)!

elim-el oasis de Eva dijo...

Muy apropiado el tema que escogiste, ¡que no haya diferencias entre "nuestro yo" y "el otro yo" al menos entre los que somos cristianos!

Isa dijo...

¡Hola,Jenny! Me encantó este post tuyo. Muy cierto lo que dices acerca de las diferentes personas que usan la tecnología para el mal. Y también, excelente la exhortación que haces. Me encantó sobre todo, la última frase que pones, que espero haberla guardado bien en mi mente:
"Aquí estoy Dios,¡exáminame y enséñame!"
Un saludo afectuoso.

Jenny dijo...

Gracias!! No se como llamarte... pero es cierto internet tiene usos muy buenos ojala los aprovechemos al maximo!

Jenny dijo...

Gracias Brisa! tu sigues inspirada! por lo menos te podemos seguir porfacebook ;)

Jenny dijo...

Eva ese tema tiene para mucho tiempo mas! sobre todo con los jovenes, aunque los viejos tambien necesitamos aprender estas lecciones. Muchos saludos!

Jenny dijo...

Gracias Isa por tus palabras! Seguiremos aprendiendo y hay que estar dispuestos a ello, seremos exhortados, animados, enseñados, reprendidos... es parte del crecer!

Un abrazo

Gustavo Rodriguez dijo...

Hola Jenny: No se si escuchaste una canción de J.A.Romero que se llama "Cuando nadie me ve". Tu posteo me hizo recordar la letra de esta canción.
Que bueno es leerte después de algún tiempo.
Un abrazo

Gustavo

Jenny dijo...

Hola Gustavo!!!
Claro que si recuerdo esa cancion, es muy buena! Que bueno tenerte por aqui denuevo :)

Carlos Romero dijo...

Hola Jenny!!!
Te felicito por tu blog, también por esta excelente reflexión que haces... el cristiano debe ser fiel a Dios en todas las áreas de su vida, hasta cuando cree que nadie le ve, porque somos fieles a Dios por convicción y no porque nos vigilen... de verdad que lo que escribes es muy bueno... Dios te bendiga y te siga usando.

Jenny dijo...

Muchos saludos Carlos
Gracias por visitar el blog y comentar. Siempre estamos aprendiendo! no dejemos de aprender!
Saludos

Jenny dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.