La basura y los demás



Siempre me han dicho que debo envolver en papel los vasos y platos rotos por seguridad, ya que al llevar la bolsa de basura podría lastimarme. Pero mientras conversaba con mi abuela, me dió otra explicación.


Me dijo que cuando se rompe un plato o una vaso uno debería envolverlo en papel para que las personas que recojen y rebuscan en la basura no se hagan daño. Además me contó que ella separaba la basura por tipos en bolsitas, ya que hay personas que buscan comida para los chanchos, otros buscan cartones, otros buscan plásticos, etc... de esta manera estas personas podrán encontrar más fácilmente lo que buscan.


Sus hijos y nietos decían que era demasiado, que era una exageración. Pero yo me quedé pensando en lo que ella hacía, ella pensaba en los demás, pensaba en qué manera podía aliviar el trabajo ya de por si incómodo de esas personas. No pensaba tanto en sí misma ni en el tiempo que le demandaría. En otros países separan la basura, para reciclarla, pero aquí en Lima aún no hacemos eso. Hay mucha gente que trabaja en el negocio de la basura. Sin darse cuenta mi abuela me dió una enseñanza, tengo que reeducarme para hacer lo que ella hace, pero ya estoy empezando.


Existen tantas maneras de mostrar amor, qué increíble! pero nunca me imaginé que también pudiera hacerlo a través de la basura.

5 comentarios :

Brisa Nocturna. dijo...

Tienes razon,hay muchisimas maneras de demostrar amor.Es muy bella esa actitud de la abuelita,una gran leccion.Es como no dejar los carritos del super tirados dondequiera,sino ir y ponerlos en su lugar,ya que hay una persona que despues tiene que andar caminando y recogiendolos.

Muchos saludos!!

Gusmar Sosa dijo...

Wao!! tu abuela nos dio una gran lección.

Jenny dijo...

Si! que lección la de mi abuela! :) para aplicarla en más situaciones!!

Gusmar Sosa dijo...

Hola jenny, gracias por tu visita a mi blogs, ya agregué las fechas a mis entradas,y otros elementos más, gracias por la info.

Isa dijo...

¡Hola Jenny!, qué lección tan grande de parte de tu abuelita, y vaya que necesito aprenderla.
Creo que si todos obraramos así, no habría tantos problemas.
Te envío mis cariños.