Para que no te quejes mañana, empieza ahora!

He escuchado a muchos padres quejarse de la falta de colaboración de sus hijos adolescentes o jóvenes en los quehaceres de la casa, de la falta de motivación para hacer las cosas, de la falta de consideración hacia ellos, etc. El problema radica en los padres más que en los hijos, porque es nuestra responsabilidad enseñarles, instruirlos, educarlos. Y estos problemas se generan porque no permitimos a nuestros hijos cuando eran pequeños a ayudar o a colaborar en los quehaceres de la casa. Los motivos son muchos: pueden hacerlo mal, pueden ensuciarse, se demoran mucho, no lo hacen como nosotros, etc. Y al pasar los años nos encontramos quejándonos porque nuestro hijo de 18 años no sabe lavar su ropa, no tiende su cama, su habitación es un desastre, ni hablar en ayudar en la limpieza de la casa, lavar los platos o cocinar. Entonces nosotros cometemos el error cuando creemos que nuestros hijos no son capaces de realizar labores diversas cuando son pequeños, los acostumbramos a hacerles todo y cuando queremos que ellos empiecen a ayudar, ellos no tienen la costumbre y tampoco las ganas. Qué podemos hacer ahora? Si nuestros hijos son pequeños, hay mucho por hacer. Y si son adolescentes, nunca es tarde para enseñar. Pero se requerirá de mucha paciencia en ambos casos, ya que muchas veces no harán las cosas como nosotros deseamos, porque están aprendiendo, además cada uno de ellos es diferente. Aquí te doy algunos consejos que podrás usar como padre en esta nueva etapa.

Empiece a dar responsabilidades a sus hijos según su edad. Debemos empezar a dar responsabilidades de la casa a sus hijos desde que están pequeños. A la mayoría de niños les gusta ayudar a sus padres, debemos aprovechar este deseo y darle a nuestros hijos cosas simples que hacer. Conforme los niños crecer se les puede dar mayores responsabilidades y trabajos más difíciles. Debemos asegurarnos que las tareas que les dan a sus hijos sean acorde con su edad.

Enséñele como debe hacer el trabajo. Necesitan saber exactamente lo que usted está esperando de ellos. Debemos mostrarle a los chicos cómo hacer las cosas. Al principio podemos observarlos como hacer su labor, para que todo funcione bien y podamos contestar sus dudas y preguntas. Sea específico en sus indicaciones. Por ejemplo en lugar de pedirle que limpie su cuarto, puede especificar o hacer una lista explicando lo esto significa, cambia las sábanas, ordena tus juguetes, barre, etc.

Haga un horario, lista de responsabilidades o si desea motivar un sistema de puntos. Esto puede ayudar para que el niño coopere. Podemos dar puntos que se pueden cambiar por un premio. En lugar de cosas materiales, como juguetes o golosinas, es mejor obsequiar cosas como un paseo al parque con papá o mamá, o permiso para que se vaya a la cama media hora más tarde de lo usual.

Enséneles a ser responsables. Debemos evitar caer en la trampa de repetir a nuestros hijos para que terminen su tareas. Tenemos que asegurarnos de hacer a nuestros hijos responsables. Si el niño olvida o se niega a hacer una tarea, los padres no deben decir nada, simplemente aplicar las consecuencias.

Ten mucha paciencia. Ellos no son tú. Están aprendiendo, es todo un proceso. Pídele mucha paciencia a Dios, es una de las mayores virtudes que debes tener.

No haga el trabajo si el niño olvida o se niega a hacerlo. Ellos aprenderán varias cosas si usted las hace por ellos. Aprenderán que sus padres no cumplen su palabra y no hacen cumplir órdenes. También sabrán que si esperan un poco más alguien hará sus tareas.

Elógielos. Felicite a sus hijos por las tareas cumplidas, no hay mejor manera de motivarlos a ayudar en las labores y quehaceres de la casa.

3 comentarios :

El Ojo Protestante / Biografías dijo...

Saludos Jenny!
Te escribo de Argentina para comentarte que tu blog es genial, su temática está bien dirigida y su presentación es impecable.
Pero lo más importante a mi juicio, es que te centras en un aspecto fundamental: La familia.
Particularmente, estos consejos que expones en este post son imprescindibles.
Percibo que eres especializada en la materia de la niñez.
¡Bendiciones!
Daniel

Jenny dijo...

Gracias por tus comentarios! soy una madre joven deseosa de aprender y aportar con un granito de arena. Aún no creo que sea especializada en la materia de la niñez, pero hacia allá quiero ir.

El Ojo Protestante / Biografías dijo...

Pues una madre es especializada por natura otorgada por Dios
¡Felicitaciones!